Una cierta incertidumbre

12.5.05

De espera se trata

Te voy a esperar simultáneamente en cada
esquina
boca de subte
parada del 161
Persicco abierto.
Voy a esperar porque a alguna parte vas a ir porque siempre estás yendo y viniendo porque no conocés lo que es mirar el piso y ver pies quetos. El reencuentro es previsible: cuando me veas vas a mirarme sin entender y decir disculpá me dejás pasar por favor y yo quizás te diga que no porque te tenés que quedar ahí y resignificarlo todo.
Voy a esperar porque alguna parte vas a ir porque siempre vas a estar ahí donde yo no estoy pero ahora que sé que esa es la regla, planeo esperarte simultáneamente en todo Buenos Aires y cuando llegues, cuando me llames por mi nombre porque lo sabés de memoria
(y mi teléfono
y los nombres de mis hermanos
y cada curva de mis huellas digitales),
vas a decir estás igual que siempre no cambiaste nada seguis siendo la misma y yo voy a decir que sí sólo para no contrariarte pero no vas a entender lo que digo. Creo que me entenderías si alguna vez me hubieras entendido.