
Te descubrí, caleidoscopio! Te descubrí mientras pronunciabas tu discurso y todos esos sonidos, vocales, consonantes -espejitos de colores- rodaban despacio por el aire, ocupaban los silencios, se acomodaban buscando la manera de decir lo que hace falta decir para que yo ceda. Pero no, caleidoscopio. Las formas hermosas que construís y destruís no me distraen lo suficiente como para hacerme olvidar que en el fondo, allá lejos en tu fondo, lo que brilla es solamente un montón de espejitos de colores.
26.11.04
|
<< Home